Kennedy y yo (II)

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© Ignacio Jáuregui, 2006

Publicado en el colectivo Lugares de Paso, Escuela de Escritores SL, Madrid, 2006

Como era niño despierto, pese a mi corta edad, no paraba yo de ver y leer los asuntos de Kennedy en el semanario “SP”. La crisis de los misiles. El desastre de la bahía de Cochinos. El rearme frente a los soviéticos. El Sudeste asiático. La conquista del Espacio. Yo ignoraba todo sobre política, pero me gustaba ese tipo. Aunque ya intuía yo entonces que ser presidente de los Estados Unidos era un marrón; pero tenía que tener también sus momentos, porque Jack (como le llamaban los allegados) era todo sonrisas en todas las fotos. 

Todavía no iba al colegio cuando ocurrió, así que aquel día de noviembre debía yo volver del parque. Entré en casa tan contento, preguntándome qué habría para comer, es decir, qué flotaría aquel día en la bechamel (Las familias numerosas solían llevar entonces, y suelen todavía, una sana dieta semivegetariana, a base de macarrones, arroces y bechameles con poca cosa añadida). Así que aquel día me solté de la mano de mi madre, me colé en la cocina y encontré a una de mis hermanas friendo unas cuatrocientas croquetas con el aire tristón y la mirada perdida en la espumadera: 

−Han matado a Kennedy, mamá.

−¿Cómo?

−Lo que oyes.

−Pero ¿quién? −pregunté yo, porque a base de hojear semanarios, ya sospechaba yo que candidatos, había− ¿Los rusos? ¿Los cubanos? ¿Los norvietnamitas? ¿Los oponentes republicanos? ¿El Ku-Kux-Klan? ¿La Mafia?

−No se sabe. Los malos −me dijo mi hermana, sin entrar en detalles−. La gente mala que hay en el mundo.  

Para detalles y cuestiones incómodas, me mandaban siempre a preguntar a mi padre. 

Creo que fue entonces cuando compramos la tele, porque lo recuerdo bien. El asesinato de Kennedy mientras desfilaba por Dallas. El malo-que-hay-en-el-mundo era un agente comunista llamado Oswald, que le había volado la cabeza al presidente él solito desde tres ángulos distintos, según le contó a la policía tras llenarle ésta la cara de moratones (por resistencia a la autoridad), justo antes de que un oscuro mafioso lo callara para siempre a tiros. La gente mala que hay en el mundo. Mis hermanas estuvieron compungidas durante un año y se adueñó de mi casa una sensación de desesperanza añadida a la desesperanza normal de la familia por llegar a fin de mes.  

Pero yo lo que tuve es miedo. Muchísimo miedo. La gente mala que hay en el mundo se me apareció en sueños diariamente. Era yo niño sagaz, pero niño; y hasta entonces hacía a la gente mala bajo control, recluída en la cárcel o en hospitales para psicópatas o donde quiera que tuviese que estar. Pero si de repente, la gente mala que hay en el mundo se cargaba al presidente Kennedy, joven, guapo, millonario, americano y católico, el cabrón, nadie estábamos a salvo. Nadie sobre el planeta Tierra.  

−Pero entonces, ¿es que siempre mandan los malos en el mundo? −le pregunté a mi madre alguno de aquellos días. 

−No, hijo, no −me tranquilizó ella, con poca convicción−. Pero en qué cabeza cabe. Cómo van a mandar los malos.  

No consiguió persuadirme, y me puse a preguntarle que si sólo era en América, o si también mandaban en España, pero no me contestó.  

Y de eso no venía nada en  La Gaceta del Norte  ni en el “SP”.  

Quizá en el Marca 

Así que, como siempre, tuve que ir a preguntar a mi padre. 

Jueves, 05 de Julio de 2007 22:38.

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gravatar.comAutor: Sergi Bellver

Ahora ni puedes ni debes estar leyendo esto, y perdona que me salga del tema, pero es que soy un poco moñas para estas cosas, y como el momento está al caer, y te debe latir el golandustrio a 150 pulsaciones, te mando mis buenas vibras para que suene tu nombre y le des la mano al chivo: ¡suerte, suerte, SUERTE!

Luego veremos si ha funcionado... (aunque la suerte, y perdona la frase hecha, ya es que estés "ahí, ahora", en la pomada).

Fecha: 06/07/2007 11:26.


gravatar.comAutor: Ignacio

Sergi, como ya sabes, mi nombre no sonó, pero sí que le di la mano a Mario Vargas Llosa (ya no me lavo). Y como también sabes, bastante contento estoy. No sé con qué se cobrará el Destino tanta cosa buena que me está pasando.

Fecha: 07/07/2007 22:42.


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