“La Carolina en mente”, finalista en los Premios del Tren 2011

El relato La Carolina en mente ha quedado finalista de los Premios del Tren “Antonio Machado” 2011 (Ver "Información de los Premios") compartiendo cartel con nombres tan ilustres como el cubano Abilio Estévez o el gaditano Eduardo Mendicutti.
En este arcaico programa de TV, oí a James Taylor afirmar por primera vez que compuso la canción Carolina in my mind en España, allá por los últimos años 60, en un ataque de morriña (“I was homesick at the time; I didn’t have a home, but that doesn’t keep you from being homesick sometimes”). Así que un día se me ocurrió situar a aquel James Taylor veinteañero en la estación jienense de La Carolina, en uno de esos rápidos Madrid-Granada que se paraban a cualquier hora y en cualquier sitio, sin billete y con una mochila repleta de hachís. También quise situar a ese marido músico frente a su mujer de entonces Carly (Carolina) Simon, y a ese hijo extraño y toxicómano frente a su padre el ilustre doctor Isaac M. Taylor, entonces decano de la facultad de Medicina de North Carolina…
Vive Dios que estoy de racha, y larga vida al gran James Taylor, al que brindo este nuevo premio inesperado y feliz. Insisto: hay vida despues de los cincuenta.
Laureada y editada en breve

La novela corta "Nuestro hombre en el Bósforo", que dio nombre a este blog, ha obtenido el 1.er premio en el III Certamen Iberoamericano de las Artes de la O.M.C. El jurado ha destacado “una narrativa contemporánea, con un ritmo adecuado y una prosa muy conseguida, que lleva al lector a identificarse con la historia de un abogado y una pediatra en un mundo de intereses cruzados, muy reales”.
Gracias a la iniciativa de la Organización Médica Colegial, la novela va a ser editada en los próximos meses. La portada que sugerimos es imaginaria, claro, y la editorial Ina-grama, de momento, no existe, que uno sepa.
Nota: Hay vida después de los cincuenta.
De vuelta al Bósforo

Años después de haber pergeñado la novela corta "Nuestro hombre en el Bósforo" (RPI nº BI-62-04) (finalista del IV Premio Volkswagen/Qué Leer 2010 y del III Certamen de las Artes del Patronato "Prìncipe de Asturias" de la OMC 2011), uno ha vuelto a Estambul y lo ha encontrado enorme, caótico, superpoblado y devorado por el turismo, pero también aldeano, acogedor, abarcable, vital, turco, vaya.
En este enlace, una mirada callejera sobre este Estambul con olor a kebab, a humanidad y a diésel.
Mis relatos con Faes Farma

Por iniciativa de gentes de la empresa como Cristina López San Martín y Juan Luis Basterra, Faes Farma acaba de editarme en un libro los cinco relatos que he ido enviando a su certamen anual de cuentos para médicos y farmacéuticos desde 2004. Se trata de una edición especial en plan regalo sorpresa, que me ha hecho más ilusión que si hubiera publicado una trilogía de novelas en Anagrama.
El título es de Javier Sagarna, autor de soberbios relatos y de la novela Mudanzas (Gens Ediciones, Madrid, 2006) y director de la Escuela de Escritores de Madrid, parafraseando uno de mis cuentos y uno de los nombres de guerra con los que todavía me presento a algún concurso (como si uno todavía tuviera edad para ir por ahí de Operación Triunfo). Javier se ha molestado además en escribir el prólogo Mutatis mutandi, un panegírico autorreferencial que más que un panegírico, es una hagiografía, y que me ha puesto a hacer pucheros (es la edad).
Un millón de gracias, Javier. Te debo una (Y no sé cuántas van ya). Y otro millón de gracias para las gentes de Faes Farma.
Ich träumte mit Blick aufs Meer

es el título que el traductor le ha puesto a mi cuento Mirando al mar soñé en la versión alemana (de impecable traducción según mi amiga germana Ana Maurer) y que las gentes de NH me acaban de hacer llegar amablemente. La versión inglesa (Gazing out to sea I dreamt ) también está muy bien, aunque en la nota biográfica se afirme que Ignacio Jáuregui was born in Madrid, o sea a 400 km de mi Bilbao natal...
Si váis por los hoteles NH de este mundo, no dejéis de leerme en inglés o en alemán, que cuando menos, viste muchísimo. Y lo mismo, hasta aprendéis idiomas.



