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Nuestro hombre en el Bósforo

Relatos y correlatos

Estreno carnal

Estreno carnal

"La carne despierta, siente los barrotes de su prisión... "

Lawrence Durrell (1912-1990), "Justine".

 

“La carne despierta”  (Gens Ediciones, Madrid, 2013) es un poutpurri de relatos epicúreos que ocurren más o menos entre sábanas; y aunque no conozco personalmente a ningún@ de mis compañer@s de antología*, y por lo tanto no estoy obligado al menor cumplido, por lo leído hasta ahora aprecio enormes calidad, variedad, naturalidad, soltura, deseo y desenfreno. El mío es Fuego de butano, aquel del butanero beduino enamorado de la princesa de los Cárpatos en el Raval barcelonés, que ganó el premio Lar Gallego de Sevilla en 2009.

 

* Susana Camps, Eduardo Cano, Jorge Dionisio, Manuel Dorado, Patricia Figuero, Eva G. Vellón, Hugo García, Isabel González, Adrián Gualdoni, Marisa Mañana, Sara Medina, María Ángeles Paniagua, Javier Quevedo, Tere Susmozas, Ana Tapia, Iván Teruel, Marisol Torres, Jaume Vidal y este viejo, resignado escritor dominguero Ignacio Jáuregui

La carne despierta- Antología de relatos eróticos

Gens Ediciones

ISBN: 9788494090806
PVP: 17€

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“La Carolina en mente”, finalista en los Premios del Tren 2011

“La Carolina en mente”, finalista en los Premios del Tren 2011

El relato La Carolina en mente, con el que un día uno intentó un homenaje a James Taylor, ha quedado finalista de los Premios del Tren “Antonio Machado” 2011 compartiendo cartel con los ganadores de este año Eduardo Mendicutti (cuento) y Raquel Lanseros (poesía).

 En este arcaico programa de TV,  oí a James Taylor afirmar por primera vez  que compuso la canción  Carolina in my mind en España, allá por los últimos años 60, en un ataque de morriña (“I was homesick at the time; I didn’t have a home, but that doesn’t keep you from being homesick sometimes”). Así que un día se me ocurrió situar a aquel James Taylor veinteañero en la estación jienense de La Carolina, en uno de esos rápidos Madrid-Granada que se paraban a cualquier hora y en cualquier sitio, sin billete y con una mochila repleta de hachís. También quise situar a ese marido músico frente a su mujer de entonces Carly (Carolina) Simon, y a ese hijo extraño y toxicómano frente a su padre el ilustre doctor Isaac M. Taylor, entonces decano de la facultad de Medicina de North Carolina…

Vive Dios que está uno de racha, y larga vida al gran James Taylor, al que brindo este nuevo premio inesperado y feliz. Insisto: hay vida despues de los cincuenta.

 

Descargar el relato "La Carolina en mente"

Mis relatos con Faes Farma

Mis relatos con Faes Farma

Por iniciativa de gentes de la empresa como Cristina López San Martín y Juan Luis Basterra, Faes Farma acaba de editarme en un libro los cinco relatos que he ido enviando a su certamen anual de cuentos para médicos y farmacéuticos desde 2004. Se trata de una edición especial en plan regalo sorpresa, que me ha hecho más ilusión que si hubiera publicado una trilogía de novelas en Anagrama.

El título es de Javier Sagarna, autor del libro de relatos Ahora tan lejos (Ed. Menoscuarto) y de la novela Mudanzas (Gens Ediciones, Madrid, 2006) y director de la Escuela de Escritores de Madrid, parafraseando uno de mis cuentos y uno de los nombres de guerra con los que todavía me presento a algún concurso (como si uno todavía tuviera edad para ir por ahí de Operación Triunfo). Javier se ha molestado además en escribir el prólogo Mutatis mutandi, un panegírico autorreferencial que más que un panegírico, es una hagiografía, y que me ha puesto a hacer pucheros (es la edad). Un millón de gracias a Javier y a las gentes de Faes Farma.

Ich träumte mit Blick aufs Meer

Ich träumte mit Blick aufs Meer

es el título que el traductor le ha puesto a mi cuento Mirando al mar soñé en la versión alemana (de impecable traducción según mi amiga germana Ana Maurer) y que las gentes de NH me acaban de hacer llegar amablemente. La versión inglesa (Gazing out to sea I dreamt ) también está muy bien, aunque en la nota biográfica se afirme que Ignacio Jáuregui was born in Madrid, o sea a 400 km de mi Bilbao natal...

Si váis por los hoteles NH de este mundo, no dejéis de leerme en inglés o en alemán, que cuando menos, viste muchísimo. Y lo mismo, hasta aprendéis idiomas.

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La Parábola de los talentos en Radio 5

La Parábola de los talentos en Radio 5

El próximo miércoles 12 de septiembre a las 17.35 en RNE 5, el escritor y periodista Juan Jacinto Muñoz Rengel dedicará el miniespacio Literatura en Breve de Radio 5 a la antología Parábola de los talentos de Gens Ediciones, en la que se incluyen, juntos pero no revueltos, nombres de la narrativa actual como los de Matías Candeira, María José Codes, José Delclaux, Aldara Fernández de Córdova, Elena González, Elena del Hoyo, Julio Jurado, Juan Carlos Márquez, Inés Mendoza, José Luis Pereira, Enrique Triana y este resignado, viejo escritor dominguero, Ignacio Jáuregui. Yo no me lo perdería. Es más: iría sintonizando el dial. Pero para aquellos que los miércoles por la tarde los dediquéis a trabajar y no a escuchar ociosamente la radio, me dicen que en breve tendréis el espacio grabado en http://nueva.88milllane.com/2007/07/literatura-en-breve-en-rne-5.html.

Cuentos, por Juan Bas (El Correo, 7-3-2007)

Cuentos, por Juan Bas (El Correo, 7-3-2007)
 
Mi viejo amigo Ignacio Jáuregui me ha enviado un libro que se titula ’Parábola de los talentos’, recién publicado por Gens en una atractiva edición. Es una antología de cuentos en la que él participa junto con otros once escritores que, como dice el preámbulo de los editores, han decidido contra viento y marea practicar el género del relato breve.
A Ignacio y a mí nos une el amor por leer y tratar de escribir buenos cuentos -él lo consigue- y un sentido del humor que quizá desarrollamos, cuando éramos compañeros de clase, como estrategia de resistencia bajo la férula marista.

Me parece muy adecuado lo de contra viento y marea y les deseo la mejor suerte, les hará falta. Desde hace bastante tiempo, en el mercado editorial español -y en buena parte del europeo-, los libros de cuentos se consideran a efectos comerciales como material de segunda. Se objeta que los lectores prefieren novelones, mamotretos con muchas páginas y mucha paja, cuanta más mejor. No creo que sea así, al menos no del todo. La gente sin demasiado criterio consume en principio lo que se le ofrece con grandes campañas publicitarias y ocupa el lugar de privilegio de las mesas de novedades. Si no se venden más los libros de cuentos es porque las editoriales apuestan poco por ellos y pagan por los manuscritos adelantos pequeños en comparación a los de las novelas; con lo cual la pescadilla se muerde la cola y los escritores profesionales nos vemos obligados a escribir siempre novelas para poder sobrevivir económicamente.

Todo lector avezado sabe que un volumen de cuentos es tanto o más difícil de escribir que una novela y tiene el mismo o incluso mayor mérito literario. Uno de los más grandes escritores del siglo XX, Jorge Luis Borges, nunca escribió una novela y consideraba que a buena parte de ellas les sobran páginas.

Un relato, cuando te sale bien, es una pequeña maquinaria de engranajes minuciosos y funcionamiento impecable. Un condensado magro de acciones, sentimientos y sugerencias o un perfecto laberinto sin una revuelta de más que te conduce a una sorpresa final impecable. A quien crea que exagero, le invito a que alterne el novelón de turno con cuentos de Cortázar, Capote, Chéjov, Tólstoi, Kafka, Hemingway, Aldecoa, Vicent, Pinilla, Kipling, Nabokov, Carver, Dahl, Bukowski, Arlt, Bioy Casares, Calvino, Poe, Stevenson o London..., sólo por citar algunos. Si no se quedan plenamente satisfechos tras leer ’Por un bistec’, de Jack London, o ’Un artista del hambre’, de Kafka, o ’Andar por Bilbao’, de Miguel González San Martín, o ’Siete plantas’, de Dino Buzzati, o ’Euskera ez’, de Ramiro Pinilla, o ’El Aleph’, de Borges, les juro que no vuelvo a escribir un cuento ni aunque me paguen bien.
JUAN BAS
j.bas@diario-elcorreo.com/
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